Autor El poema
14 Novembre 2015 a 14:00

La felicidad vende muy poco

La felicidad

En pasear por el otoño,
disminuye cualquier presencia,
alejándose el corazón del bullicio,
la intemperie propia, agita las ciudades,
adosadas sin alma, no viven pureza alguna,

En pasear por el otoño,
respírate, la natural pertenecía,
el respeto por la invitación a lo inmenso,
sin horario que salte obligaciones a timbre,
todo regido por el interés del Sol,
siempre claro, dónde debe,
ser la lectura de la felicidad.

Chaz de Brösigke e Conti

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