Autor Món animal
28 març 2016 a 18:00

Guía de juguetes para perros

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Guía de juguetes para perros // Imatge Indicans

Guía de juguetes para perros // Imatge Indicans

Después de que muchos de mis clientes me pregunten sobre qué tipo de juguetes son mejores o peores para sus perros, comparto aquí una pequeña guía sobre el tema. Es importante saber que no todos los juguetes sirven para lo mismo y, definitivamente, no todos los juguetes sirven. También debemos tener en cuenta que las primeras veces que nuestro perro interactúa con un objeto nuevo deberemos supervisarle para asegurarnos de que todo va bien.

Pare empezar, lo primero que debemos considerar en el momento de elegir uno o más juguetes es: ¿qué efecto me gustaría obtener en mi perro de un objeto en particular?

Que mi perro se relaje en casa

En este caso, no falla el conocido y internacional Kong. Aunque muchos propietarios comentan que lo usan como pelota en el exterior, el uso más popular sigue siendo rellenarlo con comida inicialmente fácil de obtener y poco a poco añadiendo más complejidad. En verano, se puede poner en el congelador y alargar el tiempo que se tarda en vaciarlo. El efecto de esta actividad en la mayoría de los perros será relajante (siempre que el grado de dificultad vaya acorde con la capacidad del perro para hacerse con la comida).

También son útiles, sobretodo para cachorros, otros objetos rellenables que puedan mordisquear a la vez que van obteniendo premios. Es fundamental que escojáis buenas marcas y, para este efecto, evitéis productos que puedan ser ingeridos por el animal causando graves consecuencias.

Otro clásico que recomendamos para ofrecer a nuestro perro algo que hacer en su “tiempo libre” en casa son los huesos (especialmente diseñados para perros). Hay de distintos tipos en el mercado, de mayor o menor calidad. Junto a vuestro veterinario, deberéis aseguraros de que no hay alergias y otras intolerancias que nos hagan descartar este tipo de complementos.

Os preguntaréis ¿qué pasa con los juguetes “home-made“? No me olvido de ellos. Si somos creativos podemos ofrecer a nuestros perros cosas diversas, sanas y ¡hechas por nosotros mismos!

Galletas caseras para las que podréis encontrar recetas en Internet.

Cajas de cartón con algún elemento apetitivo dentro.

Cartones cilíndricos rellenos de algún elemento apetitivo.

Caldo de pollo + algún complemento sólido congelado.

Que juegue él mismo de una forma activa

A parte de mordisquear o lamer, podemos ofrecer a nuestro perro juguetes con los que divertirse de una forma más activa, desarrollando otro tipo de comportamientos. En este caso, os recomendamos el Kong Wobbler. Para que vuestro perro se entretenga con este objeto, solo tendréis que rellenarlo con premios o incluso con bolitas de su propio pienso.

Lo ideal es disponer, en este caso, de un espacio amplio en el que el perro pueda jugar sin que moleste al resto de la familia. También puede ser buena idea proporcionárselo en el exterior.

Que podamos jugar juntos en el exterior y el objeto sea un “motivador”

Jugar al tira y afloja (deberemos hacerlo bien) puede ser un buen recurso para que nuestro perro queme energía, se divierta junto a nosotros y, lo más importante, desee acudir a nuestra llamada, estar cerca nuestro, confíe en nosotros y nos prefiera (por un motivo claro y en momentos puntuales) ante otros estímulos distractores. Este tipo de juguetes podemos hacerlos nosotros mismos con restos de camiseta, con hilos de “trapillo” u otros materiales elásticos. Es importante que no se los dejemos para que los destruya a su aire y los reservemos para el juego en común.

Podremos utilizar este tipo de juego en numerosas ocasiones prácticas que enseñamos día a día a nuestros clientes. A través de técnicas que respetan el bienestar de nuestro perro, iremos añadiendo aprendizajes muy importantes para la vida cotidiana en sociedad, como el “ven”, “espera” o “deja”.

Jugar a la pelota siempre es una opción, pero es recomendable no hacerlo “de cualquier manera”. Para ello es ideal seleccionar un tipo de pelota adecuado, por tamaño, seguridad y textura. Las pelotas de tenis son una de las opciones menos recomendadas, aunque entendemos que son más económicas y accesibles. En lugar de disponer sólo de una pelota, es mejor tener dos (que sean idénticas para que no adquiera preferencia por una de ellas) y poder intercambiarlas con el perro, de manera que una vez me acerca la que lleva en la boca, le lanzo la siguiente.

Que mi perro pueda ir aprendiendo a resolver problemas con mi ayuda y supervisión

En este caso, estamos hablando de proporcionar retos mentales, juegos interactivos, problemas sencillos que el perro deberá resolver para encontrar lo que quiere. Este tipo de juguetes son interesantes para estimular la ejecución proactiva de comportamientos con el objetivo de que sean reforzados, es decir, que el perro tenga éxito y quiera repetirlos. Si vemos que nuestro perro desiste, emite señales de estrés o se pone muy nervioso deberemos bajar el criterio y disminuir la dificultad del juego poniéndole los premios más accesibles. Cuando ya tiene muy claro lo que tiene que hacer, será el momento de ir añadiendo dificultad.

Objetos para practicar el cobro y/o la discriminación de palabras

Un ejercicio muy interesante que pocas personas practican con sus perros es del de enseñarles los nombres de diversos objetos. Para ello, deberemos empezar con uno de ellos y practicar el cobro (que sepa traer el objeto hasta nosotros). Una vez domina este ejercicio, iremos introduciendo nuevos objetos.

Por último, recordad que es mejor empezar a jugar con ellos cuando están tranquilos. Si queremos evitar perros que todo el día nos proponen actividad, deberemos enseñarles a estar relajados.

Indicans

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